Texto Narrativo
El Medico jefe del Hospital doctor Klappz sufrió un accidente mientras le hacía una intervención quirurgica a el veterano militar Ramsés, el cual padecía de Apendicitis. A pesar de que éste estuviera sedado reaccionó y el doctor Klappz al retirar rapidamente e instintivamente su brazo, éste se quemo con un electrocauterio, dañando su ropa de cirujano y quemando la piel del señor Ramsés. Lo que entonces había parecido una simple casualidad rapidamente dió un giro y pasó a ser el cumplimiento de el deseo de su mujer al ver en los ojos del militar la desafiante mirada de su mujer al recordar las palabras de su mujer en la última discusión que tuvieron la noche anterior, aquellas palabras que juraban que Klappz jamás iba a vovler a levantar su mano contra nadie. De pronto el anesteciologo golpeo el brazo dañado del doctor y vociferó palabras groseras que atrajo la conciencia del cirujano....El cual continuo con su trabajo sin discución alguna.
Texto Descriptivo
Señor Roberto Maldonado era bajo, rechoncho, abigotado. Ya no existia razon para llamar talle al suyo. Sus colores vivos, sanos, podian mas que el albayalde y el soliman del afeite, con que se blanqueaba por simular melancolias. Gastaba dos parches oscuros, adheridos a las sienes y que fingian medicamentos. Tenia los ojitos ratoniles, maliciosos como buen hombre de ochenta años. Sabia dilatarlos duramente o desmayarlos con recato o levantarlos con disimulo. Caminaba con ayuda de un baston y por momentos mostrando con cierto orgullo la enorme joroba y era dificil, al verlo, no asociar su caracteristica marcha con la domesticos. Usaba traje como en sus años mozos y los clasicos zapatos encharolados que adornaban sus años.
Texto Argumentativo
El celular en la escuela, ¿apagado? Psicoanalistas que toman el celular y susurran: "Te llamo, estoy atendiendo". Pacientes que contestan el móvil frente a su médico. Maestros que mandan mensajes de texto durante la clase. Alumnos que envían SMS a los amigos del aula. El telefonito suena, disruptivo, en medio de la clase, en el cine, en la cena familiar.Tal vez la situación más sorprendente que tuve oportunidad de presenciar fue durante una conferencia en la Biblioteca Nacional, en la cual moderaba la disertación de un reconocido académico francés. Un subsecretario de estado debía abrir el panel ante una nutrida concurrencia. Para sorpresa de todos, en medio de su propio discurso, pidió disculpas a la platea y atendió su celular. Estas y muchas otras anécdotas —sorprendentes, jocosas o denigrantes— que el lector debe conocer, podrían formar parte de la filmografía de Woody Allen pero hoy se viven cotidianamente en escuelas, consultorios, conferencias y otros lugares insólitos. Un informe predice que este año se superarán en el mundo los tres mil millones de usuarios de celulare
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